El coaching como estilo de liderazgo


Mi padre pocas veces me decía lo que tenía que hacer, solo me decía: “tú verás...tú sabes lo que quieres?, tu sabrás entonces lo que debes hacer”

Sin saberlo, estaba poniendo en práctica una de las claves de un nuevo modelo de liderazgo, el líder coach, un líder que dirige a través de las herramientas del coaching: la exploración del potencial, la fijación de objetivos y el la evolución a través del sondeo de las capacidades y motivaciones.

Hasta hace bien poco, explicaba en mis cursos la rejilla de Blake y Mouton de estilos de liderazgo, e incluso el modelo de Liderazgo Situacional de Hersey y Blanchard, pero se nos han ido quedando cortos. No basta con que entendamos que es necesario adaptar todo un repertorio de fórmulas de dirección al entorno, necesitamos idear un nuevo modelo que nos impulse en una nueva jerarquía de las influencias en las empresas.



¿Por qué un lider coach?

Porque las estructuras jerárquicas han cambiado, el poder y la autoridad están difusas, las relaciones de dependencia son cada vez más complejas y cada uno de nosotros debe ser líder en su propio contexto.

Porque las responsabilidades han pasado a otra dimensión, donde no se miden solo los resultados, sino también la forma de alcanzarlos y la influencia que esto tiene en el comportamiento de los otros.

Porque cada vez las empresas son más volubles, las estructuras más volátiles, los roles más indefinidos, y solo un líder capaz de ver más allá de funciones y tareas puede ejercer una verdadera influencia en sus colaboradores.


¿Cómo se pone en marcha un estilo de líder coach?

Como en un proceso de coaching, el líder ayuda a sus colaboradores a fijarse objetivos, a sondear sus oportunidades, a esclarecer sus valores, a desarrollar planes para alcanzar metas que integren tanto lo personal como lo profesional.
Este proceso debe tener en cuenta la conciliación persona-empresa, persona-puesto, persona-equipo.
Este proceso de liderazgo, basado en la confianza de alguien que ayuda a lograr metas y no solo las exige, facilita que emerja en los equipos la cooperación como una variable que se acaba poniendo en valor como garantía de cumplimiento de compromisos.


Ser un buen líder coach es pasar del “tu sabrás entonces lo que tienes que hacer” a “¿cómo crees que se puede hacer?, cuenta conmigo para descubrirlo”


Y aquí os dejo este precioso vídeo. El circo de la mariposa




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