La curva fue tan larga que acabó prácticamente en el punto en el que dio comienzo... A veces nuestra vida emprende tramos rectos y a veces giros inesperados, a veces somos nosotros los que de manera decidida trazamos una curva con la idea de recorrer un paisaje diferente. Así he estado yo durante estos 4 últimos años, mi último ciclo o etapa vital ha sido una larga curva, en la que he intentado mantener el control y no perder la cabeza. Ahora, me encuentro en un momento muy parecido al que vivía hace 4 años, con algunas pérdidas importantes y vitales, eso sí. Ahora miro el recorrido y no ha estado mal, ha sido todo un esfuerzo por no salir despedida por la fuerza centrífuga. Ahora, miro hacia delante y veo lo que quiere un camino recto, pero ya veo un recodo un poco más adelante. Gestionar el cambio en nuestra vida profesional es un gran esfuerzo para no salir despedido por la fuerza centrífuga, ya sabemos cómo es: frena poco antes de llegar al giro y después pisa suaveme...