¿Cuánto te esfuerzas al día por la comunicación? Seguro que a lo largo del día pasan ante nosotros una gran cantidad y variedad de situaciones en las que desaprovechamos, malgastamos e incluso contaminamos una conversación. Alguien te hace una propuesta, tu no te sientes cómodo y no sabes por qué, te apetece aceptar pero no quieres mostrar debilidad (tampoco sabes por qué) y te lanzas decididamente a proponer algo totalmente distinto solo por hacerte ver, es entonces cuando la conversación se retuerce si no somos capaces de alisarla con nuestra propia voz y unas palabras afinadas. Esa simple conversación puede acabar en un “pues que cada cual haga lo que le parezca”. La comunicación está predestinada a fracasar La buena comunicación requiere un considerable esfuerzo: saber lo que queremos lograr con ella. Lo más difícil en la comunicación no es expresarse correctamente, ni mucho menos, de eso ya se encarga nuestro cuerpo, lo difícil está en saber lo que realme...