Siempre me han gustado los acrónimos , usar las palabras como aliadas para el recuerdo , condensar en unas siglas con significado propio una receta, un procedimiento o una mejor forma de hacer las cosas. A lo largo de mi trayectoria profesional he utilizado protocolos con forma de acrónimos y también los he creado. Desde el equipo ÓPTIMO, que esconde en sus letras las características del mejor de los equipos (Objetivo – Planes – Tiempo – Información- Motivación- Orgullo), hasta el modelo SARA , que es el que hoy quiero compartir en este espacio. En cada uno de los cursos que he impartido en los a lo largo de más de 25 años, he encontrado siempre a alguien que me pedía “recetas”, “fórmulas mágicas”, “soluciones inmediatas” para los problemas de comunicación, autoridad, gestión de equipos… Es tan complejo formar en habilidades, no hay trucos válidos para todas las situaciones. El comportamiento humano no responde a cálculos matemáticos (por mucho que se empeñen los cre...