¿Alguna vez has tenido la sensación de que te esforzabas mucho y no lograbas el resultado deseado? Seguro que sí, muchas veces nuestros esfuerzos no se ven recompensados y eso es todo un aprendizaje de vida. A veces nos quedamos a mitad de la meta, del resultado esperado, pero curiosamente los seguimos viviendo como un fracaso. Incluso a veces tenemos la sensación de haberlo logrado, aunque los resultados no nos acompañen, pero nos hemos esforzado, a pesar de que nadie haya visto nuestro esfuerzo nos sentimos merecedores de un buen premio, al menos un reconocimiento. La forma en que se relacionan nuestros comportamientos con los resultados no siempre es justa y directa, por eso solemos apoyarnos en otros indicadores que nos hacen saber si ha merecido la pena el esfuerzo. Muchas veces recurrimos al parecer de otros: ¿cómo voy? , ¿cómo me ves? Otras veces esperamos el reconocimiento de otros: ¿alguien me ha visto? Y en muchas otras ocasiones nos reconfortamos con que al menos hem...