“Elige una” - así empieza este juego metafórico con semillas. “Ahora explícame por qué elegiste esa y no otra” - aquí empiezan las proyecciones, identificaciones, declaraciones… A veces sigo… ”ahora, regálasela a alguien y acompáñala de palabras explicando por qué elegiste esa” … y aquí comienza la verdadera magia, las palabras que brotan a veces sin conciencia clara y a veces con una intención sincera de hacer crecer algo importante en la otra persona. Yo suelo recoger semillas, voy rastreando por el suelo las caídas de árboles, arbustos, plantas ornamentales, frutales.... Me apasionan las semillas. Tan pequeñas y tan grandes, tanta información en un pequeño recipiente, son como un pen-drive originario, con toda la información necesaria para construir una encina grande, hermosa y ramificada, o para provocar una explosión de colores y sabores en la enramada tomatera. Qué belleza, cuánta verdad y cuánto simbolismo. Como en los arquetipos de Jung ...